Para aquellos que han visitado MadisonSquareGarden en la ciudad de New York para escuchar la Quinta Sinfonía de Beethoven en do menor en la víspera de Año Nuevo, la música debe haber permanecido con ellos durante unos cuantos minutos incluso después de haberse dejado de tocar en el vasto escenario. Bueno esto es bastante normal. La composición de Beethoven permanece largo tiempo en los oídos después de que la música en realidad ha dejado de sonar. Pero si eso continúa hasta la mañana siguiente y persiste posteriormente, ello exige una revisión médica que invariablemente lo diagnosticará como un caso de Acúfeno. Y no hay nada destacado o excepcional al respecto pues millones de estadounidenses sufren de Acúfeno y siguen sufriendo dado que no se ha encontrado ninguna cura para el Acúfeno todavía.